Cómo elegir un refrigerador de laboratorio en Lima (2026)
Actualizado: 1 sept
Cuando un laboratorio solicita una cotización, muchas veces ya tiene una idea bastante concreta. Puede estar buscando un refrigerador con capacidad de 300 litros, un rango de temperatura de 2 a 8 °C o incluso un modelo que encontró mientras comparaba opciones.El problema es que esos datos todavía no cuentan toda la historia. Antes de recomendar un refrigerador, en QIPSAC preferimos aclarar tres cosas: Qué se va a conservar, a qué temperatura debe mantenerse y cuánto material habrá que almacenar y manipular durante el día. Son preguntas sencillas, pero las respuestas pueden cambiar por completo la elección.

Qué se va a conservar
Decir “necesito una refrigeradora para mi laboratorio” deja muchas preguntas abiertas. Es parecido a decir que en casa necesitas guardar leche y helado. Ambos necesitan frío, pero no se conservan en el mismo lugar ni a la misma temperatura. En el laboratorio ocurre algo parecido. No es lo mismo almacenar reactivos, muestras o productos biológicos, porque cada material puede requerir condiciones distintas. Por eso, lo primero es tener claro qué se va a conservar. Así reduces el riesgo de elegir un equipo que no sea adecuado para lo que vas a guardar.
Qué temperatura necesita
Una vez claro el contenido, podemos hablar de temperatura. Aquí también es fácil quedarse únicamente con una cifra. Si el requerimiento indica 2 a 8 °C, parece lógico buscar refrigeradores de laboratorio que trabajen en ese rango y comenzar a comparar modelos. Sin embargo, dos equipos pueden mostrar temperaturas similares en la ficha técnica y comportarse de manera diferente durante el uso diario.
La estabilidad, la uniformidad dentro del gabinete, la recuperación después de abrir la puerta y el monitoreo pueden cobrar importancia según el material almacenado y la rutina de uso. Y si lo que necesitas conservar requiere temperaturas bajo cero, la búsqueda cambia desde el inicio. Ya no estamos hablando de un refrigerador más frío, sino de una congeladora de laboratorio.
Cuánto y cómo se va a almacenar
Después viene una pregunta que suele parecer más sencilla de lo que realmente es. ¿Cuánto necesitas almacenar y cómo lo vas a hacer? La capacidad nominal ayuda, pero los litros por sí solos no muestran cómo se aprovechará el espacio interior.
Por ejemplo, un laboratorio puede calcular que necesita alrededor de 300 litros y encontrar varias opciones con una capacidad parecida. La diferencia aparece cuando pensamos en cómo se distribuirán los frascos, cajas o muestras dentro del equipo y cuánto espacio útil quedará realmente disponible. Tener esto en cuenta ayuda a evitar quedarse corto, sobredimensionar innecesariamente la compra o descubrir después que la distribución interior no funciona bien para el trabajo diario.
Ejemplo de caso con un cliente
Hace poco tuvimos un caso que resume muy bien estos tres puntos. Un laboratorio necesitaba conservar reactivos entre 2 y 8 °C y había calculado una capacidad cercana a 300 litros. A primera vista, parecía suficiente buscar equipos que coincidieran con esos dos datos. Sin embargo, cuando evisamos con el cliente cómo almacenaban y retiraban los reactivos durante la jornada, encontramos algo más.
Varias personas retiraban reactivos durante la jornada, la puerta se abría con frecuencia y había numerosos frascos pequeños que debían mantenerse organizados. Eso nos hizo cuestionar la recomendación que teníamos en mente y revisar qué características necesitaba realmente el equipo. Así llegamos a recomendar un refrigerador de laboratorio con circulación forzada, control electrónico de temperatura, alarmas y espacio suficiente para distribuir adecuadamente los reactivos.
Los 300 litros no estaban mal. Lo que cambió fue nuestra forma de evaluar el requerimiento.
Qué debes tener claro antes de elegir un refrigerador de laboratorio
Ese tipo de pensamiento analítico es el que, como QIPSAC, aplicamos antes de recomendar un refrigerador. Queremos saber qué vas a conservar, a qué temperatura y cuánto y cómo lo almacenarás. Cuando esas tres respuestas están claras, las especificaciones dejan de parecer una colección de números y resulta mucho más sencillo distinguir qué características realmente necesita tu laboratorio.
Si estás evaluando un refrigerador, puedes enviarnos tu requerimiento. En QIPSAC lo revisaremos contigo antes de comparar las alternativas que mejor se ajusten a tu operación.
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